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Las mejores posturas para encontrar y estimular tu punto G

14-05-2009

En busca del punto G

El punto G se puede estimular de muchas maneras, tanto una misma como su pareja, con los dedos o con algún juguete sexual como un dildo o un vibrador. Hace poquito os contamos cómo encontrar el punto G de tu pareja, pues hoy os vamos a recomendar algunas posturas que facilitan su estimulación.

Lo más habitual o lo primero que se te vendrá a la cabeza será tumbarte boca arriba y explorar tu vagina con tus deditos, el caso es que no todas las mujeres alcanzan desde esta postura la parte interna de su vagina, así que conviene curvarse un poco para tenerlo todo más a mano.

En la cama

Por ejemplo puedes amontonar unas cuantas almohadas, así tendrás los hombros más elevados y la cadera apoyada en la cama. Ya solo tienes que separar las piernas y flexionar las rodillas, verás que alcanzas de sobra y hasta puedes regalarte la vista observando cómo tus manos acarician tu vulva.

En el sofá

Otra opción es hundiéndote en una silla o mejor aún en un sofá, simplemente te dejas caer un poco para que tu cadera este más adelantada y tus hombros contra el respaldo. Es una postura más vertical que la anterior y que además te permite observar tu zona genital. Si puedes, apoya los pies en una mesilla o reposapiés para mantener mejor la postura.

En cuclillas

Estando agachada es realmente en la postura que mejor y más a mano vas a tener tu vagina, sin embargo es difícil que puedas aguantar mucho rato en esta posición. En tal caso puedes pasar a apoyar las rodillas o sujetarte con una mano. Si estás disfrutando pero la postura te agota, prueba a usar un vibrador para el punto G que te permita apoyarte sobre él, así será tu cadera la que haga todo el trabajo.

La idea en todos los casos es que tengas las manos libres y que puedas alcanzar con facilidad tu zona genital, pudiendo penetrarte cómodamente con los dedos o con ayuda de algún juguete.

Cómo encontrar el punto G de tu pareja

29-04-2009

Estimular a tu pareja

Encontrar el Punto G de tu pareja es bastante sencillo, con ello conseguiremos darle placer de una manera diferente e incluso podemos conseguir que alcance muy buenos orgasmos. Si eres una chica, puede que te interese el artículo cómo encontrar tu Punto G, ya que hoy os proponemos cómo encontrar el de tu pareja en esta mini guía:

Excítala. El punto G es mucho más fácil de sentir cuando tu pareja está excitada, así que tomate tu tiempo para excitarla antes de darle cualquier estimulación interna. Dale lo que más le gusta, por ejemplo: un masaje por todo el cuerpo, masajea su clítoris con tus dedos o con ayuda de un vibrador, hazle sexo oral.

Penetrala. Cuando tu pareja esté lista para ser estimulada internamente (¿Cómo saberlo? Nada más fácil que preguntar!), comienza asegurándote de que estás en una postura cómoda para introducir un par de dedos en la vagina, con la palma de tu mano hacia arriba. No necesitas penetrarla demasiado puesto que el Punto G se encuentra a unos 4 cm de la entrada de la vagina.

a2d2Estimúlalo. El punto G responde más a la presión que al masaje, así que el método más sencillo y efectivo es juntando tus dedos indice y corazón o corazón y anular (como te sea más fácil, personalmente prefiero la segunda opción). Con ella tumbada boca arriba, introduciremos ambos dedos juntos con la palma de la mano hacia arriba. Una vez dentro de la vagina notarás un tejido húmedo y esponjoso, si es así vas bien, sino simplemente buscalo porque es fácil de encontrar ya que al tacto nada tiene que ver con el resto de las paredes de la vagina.

Consejo. La idea es que con ambos dedos comenzamos a presionar el tejido esponjoso como si le hiciéramos a alguien un gesto de “ven aquí” o como si intentáramos cerrar la mano. Deberás fijarte en la cara de tu chica o preguntarle si le gusta con más o menos presión y si quiere que vayas más o menos rápido.

Prueba con un juguete. Existen muchos juguetes erótico pensados para el estimular el punto G, estimulan de la misma manera que tus dedos, por medio de la presión, pero además algunos incorporan diferentes texturas y vibración. Los puedes usar por ejemplo mientras estimulas su vulva con la lengua…

Hablar. Muy importante durante las relaciones sexuales, cada persona siente las cosas de manera diferente por motivos físicos y psicológicos, así que es bueno que habléis para ir descubriendo lo que os gusta más, así el resultado siempre será positivo.

Cómo practicar sexo anal o pegging con tu pareja

28-04-2009

Arnés para pegging

Muchas mujeres lo han pensado al menos una vez a lo largo de su vida, de hecho para algunas es la respuesta sistemática cuando su pareja les propone practicar sexo anal: ok, lo hacemos pero si luego me dejas hacerte lo mismo.

Esto para muchos hombres significa lo mismo que no, pero qué pasaría si respondemos “de acuerdo”. Lo más probable es que el miedo y la excitación la invada, por la respuesta inesperada, por ver si de veras tienes el valor de probar, por la posibilidad de penetrarte, etc.

Si has llegado hasta este artículo indudablemente albergas ya algún interés, pues te cuento que es una práctica cada vez más habitual y que de hecho también se conoce como pegging, que traducido sería algo así como estacar o en versión extrema empalar.

El pegging se define como una mujer penetrando a un hombre analmente con ayuda de un arnés, concretamente un hombre heterosexual. En ningún momento se tiene que entender esta práctica como que el hombre es menos macho por ser penetrado, nada más lejos de la realidad, simplemente es una nueva vía para obtener placer.

El placer para la mujer viene dado tanto psicológicamente como físicamente. Psicológicamente porque la mayoría de ellas ha soñado alguna vez con tener una polla, con saber qué se siente en el rol de dominador viendo como penetras en el cuerpo de tu pareja. En el plano físico, si el arnés incorpora un dildo doble ella puede ser penetrada al mismo tiempo que penetra.

El placer para el hombre es directo, por un lado viéndose en un situación desconocida, dominado por una mujer y sintiendo como se le dilata el esfínter, como le penetra el dildo y como éste percute una y otra vez en su próstata estimulándolo más y más. Una sensación única la de correrse mientras estamos siendo penetrados, notamos como el esfínter aprieta al dildo y como el pene se hincha más de lo normal para acabar estallando en un orgasmo incomparable.

Para algunos el sexo anal es algo sucio, perverso y que hace daño… sin embargo nada de esto es cierto si se hace bien. Hoy os voy a explicar como practicar sexo anal:

1. Lo principal y más importante es querer, porque querer es poder, necesitamos estar relajados y tener plena confianza en nuestra pareja, comunicarnos en todo momento con ella para indicarle si debe seguir o parar.

2. Tener a mano un bote de lubricante anal si puede ser, o sino de algún otro lubricante especialmente indicado para tener relaciones sexuales. No seas rácano y olvidate del aceite de oliva, la vaselina o cualquier otro lubricante similar que ni lubrica como debe y que además puede dañar preservativos y los tejidos del recto.

3. Higiene, otro punto muy importante, de todos es sabido que por el ano defecamos y por tanto hay muchas bacterias que podrían provocar infecciones y malos olores. Así que lo primero es pasar por la ducha y mejor aún si disponemos de una pera anal que facilita la limpieza de la cavidad.

4. Relax, hay que ir poco a poco puesto que vamos a dilatar un músculo que está acostumbrado a hacerlo pero durante cortos espacios de tiempo. Hay que tomarlo como un juego y no ser impacientes, puede llevarnos 10, 20 o 30 minutos… el tiempo da igual, lo que queremos es divertirnos y disfrutar.

Os recomiendo que aumentéis progresivamente, es decir, podéis empezar metiendo medio dedo, luego un dedo completo y esperar a que el ano se acostumbre y se relaje. Vigila que nunca falte lubricante y comienza a jugar, mete y saca el dedo suavemente, ve estirando los músculos y cuando veas que puedes, trata de pasar a dos dedos y así poco a poco hasta lograr el tamaño de un pene.

Cada hombre es diferente y en ningún momento debéis enfadaros si la cosa va despacio o si a vuestra pareja no termina de gustarle, hay hombres que lo disfrutan y hombres que les hace sentir humillado o que simplemente no obtienen placer. De lo que se trata es de experimentar, si gusta genial, sino pues nada, a otra cosa :)